|
San Juan reiterado
Primero hay que salvar a la ciudad para que ella te salve del futuro, y un provinciano humilde se bautice en tus aguas mientras sueña con sirenas de cantos marginales que cruzan por tus puentes como diosas, o pueblen tus entornos en busca de otros cuerpos ajenos que la invadan, para que el pescador, quien te define, recoja en el vientre de un pez, el cadáver limpio de estos versos.
Estos textos pertenecen al libro de poemas "El costal de los pecados", (Ediciones Matanzas, 2006)Las aguas de la isla. Selección Poética.Revista Mar Desnudo...
|